Gelu escribió:Es verdad, en los pueblos, sin saber genética, sabían bien como seleccionar animales. Por ejemplo cuando la oveja paraía a dos o a tres, se preservaba esta y sus hijas pues era muy posible que siguieran pariendo la misma cantidad que la madre.
Sin embargo la oveja que paria a uno,. y su descendencia era carne de horno.
Un saludo.
Lo que yo recuerdo desde antiguo es justo lo contrario.
Se descartaba a las ovejas que parían mellizos.
Generalmente los mellizos eran de pequeño tamaño y más dificiles de criar porque la oveja suele tener dos tetones útiles y ambos son necesarios para criar bien un cordero.
Cuando nacian mellizos, se solía buscar una oveja que hubiera malparido o hubiera perdido su cordero y que tuviera leche para ser nodriza de uno de ellos, generalmente el más debil.
El más fuerte se dejaba con su madre para que intentara sacarlo adelante y aunque nunca llegaba a ser un gran ejemplar, estando solo conseguia alcanzar un mínimo de peso para matar como lechal.
Adjudicarle una nodriza a un cordero es muy dificil porque la oveja, como muchos hervivoros, tiene un gran instinto de reservar su leche para su propio hijo y rechaza contundentemente cualquier otro que quiera mamar.
En las grandes manadas de Ñues y cebras es frecuente que un lactante se pierda de su madre y no la encuentre.
Suele ser victima y pasto de los leones.
En realidad terminará por morir de inanición si su madre no lo encuentra pronto.
Las madres buscan, encuentran y reconocen a sus hijos, mientras que los hijos no tienen capacidad para buscar a la madre ni reconocerla, lo único que reconocen es que les permite mamar y alimentarse y que los llama y responde a sus llamadas.
Los leones y los elefantes se comportan de otra manera, pero de eso hablaremos otro día.
De como conseguir que una oveja adopte un cordero ajeno también
